Nosotras vemos ser escorts de Recoleta como un trabajo más; es decir, no es tan difícil hacer un equilibrio como la mayoría piensa.
Muchas tomamos tiempos de descanso durante el mes, estudiamos e incluso tenemos parejas formales de muchos años.
Al igual que cualquier otro oficio, perfeccionamos nuestra técnica, nos preparamos, tenemos que lidiar con la misma cantidad de estrés y frustración que cualquier otra persona en su trabajo.